jueves, 26 de febrero de 2015

Concurso de microrelatos

LAS MUCHACHITAS

Niñas jugando
Luego de pasar varios días en La Habana, regresaron al pueblo llenas de ideas nuevas, y dispuestas a luchar contra quienes no comprendían su arte. Esperaban ser las pioneras del nuevo movimiento acá en provincia, y recibir los mismos aplausos y gritos fanatizados de que eran objeto sus colegas de la capital.

Pero las cosas no resultaron tan fáciles. Muy pocos las consideraban artista...


El burro que muere delante de la iglesia

Un burro muere frente a una iglesia. Una semana después el cuerpo seguía allí, el Padre se decidió llamar al jefe de policía.

- Sr. policía, tengo un burro muerto hace una semana frente a la iglesia.

El policía, gran adversario político del padre contesta:

- Pero padre, ¿No es el Señor quien tiene la obligación de cuidar de los muertos?

- ¡Así es! Pero también es mi obligación de avisar a los parientes...


 TAN FRÁGIL COMO UNA HORMIGA SECA
 
La puerta de la habitación se abrió. «El desayuno», gritaron. Daniel, tumbado sobre la cama deshecha; sábanas y colcha en desorden. Se levantó con dolor de huesos y arrastró los pies hasta el comedor. Tenía el vaso de leche sobre la mesa. Una enfermera le dio las pastillas. Mientras se las tomaba, clavó los ojos en el hule azul claro. Recordó la primera vez que vio el mar; un niño frente a ese azul impenetrable. Por la noche, soñaba que su cuerpo y el de sus padres chocaban contra las rocas, despedazándose. La madre se quedaba con él hasta que se volvía a dormir; regustillo a melocotón entre las sábanas. En el desayuno ella le guiñaba el ojo, como si lo ocurrido durante la noche fuera su secreto




UN DÍA CUALQUIERA EN SU VIDA.

"Aquel día era como otro cualquiera, el cabreo permanente de Emilio siempre estaba ahí. Era el hombre del rictus enfadado. Cualquier excusa era buena para poner mala cara y que se apoderara de él un cabreo que le invadía desde lo más profundo de su ser, avanzando desde las palpitaciones aceleradas de su corazón, pasando por su garganta con un gruñido y terminando en su boca con todo tipo de palabrotas y gruñidos,
... en cualquier lugar


Esta noche le canto a la luna.

Llego a casa un poco cansada, pase lo que pase, siempre cumplo obligaciones. Me quito todos los disfraces que traigo, me quedo con mi verdadero yo. Cualquier máscara que pude haber usado en el día, la guardó para el día siguiente, en ese momento no necesito fingir nada. Me sumerjo en un mundo perfecto para mí, un mundo donde la luna y yo podemos convivir tranquilamente, es ahí cuando le canto a la luna



cpr


martes, 24 de febrero de 2015

¡Bienvenidos!


Bienvenidos todos a este blog que nos va a servir como un espacio para reforzar y ampliar los contenidos trabajados en clase mediante actividades, juegos, ... y también donde podéis dejar vuestros comentarios. Por cierto, los papás y las mamás están invitados a participar y espero que se animen a ello.

Nos espera todo un mundo lleno de emoción, diversión y aprendizaje. ¡Aprovechemos el tiempo!